El pensamiento al hacerse palabra queda declarado como algo que creemos firmemente y queda implantado en nuestro corazón La biblia dice en proverbios 18:21 que nosotros “comemos” del fruto de nuestro labios: “En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto”.

Comer es ingerir, es introducir algo en nuestro ser, comer del fruto de nuestra lengua introduce cosas en nuestro corazón. Un pensamiento no llega a ser confirmado por nosotros hasta que se hace palabra. El pensamiento al hacerse palabra queda declarado como algo que creemos firmemente y queda implantado en nuestro corazón. Las palabras que decimos son escuchadas por nuestros oídos y mente, por eso es que “comemos de ellas” cada palabra tiene un poder de fe, un tipo de pensamiento, un espíritu que transmiten, ya sea negativo o positivo, de queja o de alabanza, de odio o de amor, de temor o de fe.
Jesús dijo que no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios y en el padre nuestro la oración dice: “El pan nuestro de cada día dánoslo hoy” esto no es solo sustento de la comida, sino comer de las palabra que leemos, oímos y confesamos. También el Señor dijo que sus palabras son espíritu y son vida, tienen poder (Juan 6:63).

Tal vez hubo personas de nuestro entorno que declararon palabras muy negativas sobre nosotros y eso produjo cierto efecto destructivo, pero la buena noticia es que podemos sobreponernos a cualquier sentencia negativa tan solo con lo que nosotros mismos digamos con nuestros labios.
La lengua está adentro del cuerpo, no es un miembro exterior, eso nos dice que está directamente conectada con nuestro ser interior y que transmite cosas profundas de nuestro ser, que vienen de nuestro espíritu, corazón o alma.
Hubo alguien que en una ocasión estaba con escasez de dinero y ya no sabía qué hacer, agarro la Biblia y comenzó a hacer suya la promesa de Filipenses 4:19 y no solo la declaraba con sus palabras, también las escribió muchísimas veces en varias hojas con un lapicero para que quedara bien grabada en su mente a través de lo que leían sus ojos, declaraba con su boca y escuchaban sus oídos: “Mi Dios pues, suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” Se le cansaba la mano de escribirla tantas veces, pero la creía, la implanto en su corazón. Al poco tiempo eso lo llevo a recibir las estrategias de Dios para salir de todo problema económico y tener abundancia.
Hace unos días aprendí dos temas interesantes, uno explicaba que en todo el universo hay vibraciones sonoras, ya sea que sean percibidas o no por nuestro oído, existen. Son una serie de sonidos y vibraciones que se pueden detectar con elementos especiales, muchos se han grabado y llamativamente tienen un ritmo parejo y musical. El estudio afirmaba que todo en el universo era sonoro y musical. Cada sonido tiene una onda que podemos percibir no solo por nuestro oídos, sino también en nuestros cuerpos. Alguna vez habrán notado que un sonido fuerte se puede sentir con el cuerpo. Un fuerte sonido puede romper cristales, incluso mover cosas, porque es una onda física que impacta lo que tiene alrededor. Esto nos enseña que viéndolo del lado espiritual nuestra palabras tienen una influencia tremenda, si pensamos que solo las ondas sonoras impactan nuestro cuerpo, imaginemos en forma paralela como impactarán nuestro espíritu y alma. Nuestros oídos, cuerpos y ser interior reciben el poder de las palabras.
Otra noticia reciente fue que se creó el primer prototipo de autos que se manejan con la mente, estos vehículos llamados “Psico-autos” estás siendo preparados para las personas con movilidad reducida. La nota dice lo siguiente: “Para conseguir que el vehículo se moviera, los investigadores utilizaron un coche controlado por computadora y desarrollaron una interfaz para conectarlo al conductor. Luego “entrenaron” a la computadora para que asociara las ondas cerebrales que se generaban con cada pensamiento a una orden para mover el vehículo, de manera que el auto “obedeciera” las órdenes e hiciera lo mismo que el conductor estaba pensando”. (Link). Si por medio de la ciencia los pensamientos pueden dirigir los movimientos de un auto ¡¡cómo no serán de influencia en nuestra vida!!
Claro que la biblia desde hace miles de años que nos habla del poder de los pensamientos (Sal. 7:9 94:11 Job 37:19 Prov. 12:20 20:5
Ef. 4:23). Por eso nos limpia la mente para tener pensamientos de paz, de bendición y de pureza. Los pensamientos son de enorme influencia a todo lo que hacemos en la vida. Pienso que si la computadora es capaz de interpretar órdenes del pensamiento para mover un vehículo, nuestro cuerpo y alma son capaces de ser influenciados por pensamientos negativos, de derrota, incredulidad, perversión o temor para movernos a la maldición. El apóstol Pablo nos enseña: “piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo honesto, en todo lo justo, en todo lo puro, en todo lo amable, en todo lo que es digno de alabanza; si hay en ello alguna virtud, si hay algo que admirar, piensen en ello”. (Fil. 4:8)
Es hora que en nuestro diario vivir comencemos a hablar bien de nosotros mismos a no menospreciar nuestro potencial. Cuando hacemos algo muchas veces lo criticamos, subestimamos nuestra propia capacidad. Si quieres ser de bendición debes estar bendecido, ¿Cómo quieres bendecir a otros y no hacerlo contigo mismo?
Las palabras se implantan en nosotros
En Santiago 2:21 se nos dice: “que recibamos con mansedumbre la palabra implantada” en otras versiones dice “sembrada” porque las palabras penetran en nosotros, se incuban y dan algún tipo de fruto.
Nunca más te auto maldigas, te critiques, declares cosas tales como: “Nunca voy a poder terminar mis estudios”, “no sé si podré hacer este trabajo”, “no me siento capaz de liderar”, “no creo que mis emprendimientos den resultados”, “de esta enfermedad no me curo más” Estas palabras no son inocentes porque las crees y recibes cuando las declaras. No esperes que venga alguien a decirte lo que tienes que hacer o que te una palmadita de aliento, lo que Dios dice en su palabra, sus promesas deben ser nuestro lema de vida. Por cada problema que tengamos hay “una medicina” en la palabra de Dios.
Mírate al espejo cada día y desata palabras de bendición, éxito, prosperidad, salud y victoria.

CONCLUSION

Declara: “Soy un hijo de Dios, perdonado por la sangre de Cristo, estoy sano por la fe, mi herencia es la riqueza y no la pobreza, la abundancia y no la escasez. Declaro que tendré relaciones sanas y se aleja de mi vida toda persona que quiera traerme dificultades. Soy todo lo que dice la biblia que soy y renuncio a creer lo que cualquier persona diga negativo acerca de mí, solo recibo y acepto palabras de vida, salud, sanidad, abundancia, avance, conquista y crecimiento”.
En el nombre de Jesús Amen!!!

Dios te bendiga

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s