En la carta del apóstol Pablo a los Efesios 2:11-18 dice: Que Cristo vino a anunciar el evangelio a los que estaban lejos a los que estaban sin Cristo y alejados de la ciudadanía de Dios, a los gentiles, porque los que estaban cerca, los judíos, no lo recibieron, por eso dice, vosotros que en otro tiempo erais llamados incircuncisos (Efesios 2:11), que estaban sin Cristo y sin Dios, pero ahora en Cristo Jesús, los que estaban lejos fueron hechos cercanos por la sangre de Cristo. Al morir, derribó la pared intermedia y de dos pueblos hizo uno solo, en otras palabras la nueva creación es que ahora somos uno en Cristo donde no hay judío ni griego, varón ni hembra esto porque ahora es un pacto para el espíritu y el espíritu no tiene sexo, entonces somos uno en Cristo, además abolió en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, o sea, la ley de Moisés; Esto es un misterio oculto (Efesios 3:5) Abolió la ley, porque nadie podía ser justificado por la ley Romanos 3:20, si la guardaban estaban desligados de Cristo y caídos de la gracia (Gálatas 5:2-4). La vida del creyente no cambia con prohibiciones sino con información, con conocimiento. Óseas 4:6 dice “Mi pueblo perece por falta de conocimiento”. El evangelio señala que a Pablo se le dio la gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo y de aclarar el misterio, para que la iglesia lo dé a conocer (Efesios 3:8-10), es decir, el evangelio fue dado a los gentiles, y estos son los que tienen que enseñarlo a los judíos y no al revez. Creer en la sangre de Cristo y vivir por la fe, que es el medio de la salvación (Efesios 2:8), son aspectos que un creyente debe entender para reinar en vida. Pablo padecía por el evangelio, porque anunciaba el misterio oculto entre los gentiles y presentaba a todos perfectos en Cristo (Colosenses. 1:24-28). Significaba enfrentarse a las enseñanzas de Moisés, y Dios lo permitió porque los gentiles están puestos para provocar a celos a los judíos (Romanos 11:11), los judíos tienen celo pero no conforme a ciencia, porque al negar el sacrificio de Cristo niegan la justicia de Dios y establecen la suya propia, cuando el fin de la ley fue Cristo (Romanos 10:1-4). CONCLUSION: Si bien los gentiles son el olivo injertado no se pueden jactar contra las ramas (Romanos 11:13-19), porque los judíos son enemigos en cuanto al evangelio, mas amados en cuanto a la elección (Romanos. 11:25-29), no seas arrogante sólo honra y enseña este misterio.

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