En el capítulo 3 de Libro de Éxodo encontramos una historia fabulosa del llamado que Dios le hiciera a un hombre llamado Moisés. Este llamado se basó en que este hombre debía sacar al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto. Jehová se le presenta a Moisés en una zarza que ardiente. La misma no se consumía. Esto fue algo tan raro a la vista de Moisés que subió al monte Horeb para verlo de cerca y allí fue donde tubo aquella magnifica experiencia de hablar con Jehová. Moisés, le preguntó a Dios qué le iba a contestar al pueblo cuando le preguntaran de parte de quién iba y Jehová le dijo, “les dirás que “Yo soy” te envió”. Así Moisés salió confiado a libertar al pueblo de la opresión del enemigo. La Biblia nos enseña que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre (Hebreos 13:8). Y si aquel Jehová que se llamó “Yo soy” en el llamado a Moisés, es también Jesucristo, entonces podemos inferir que este nombre y/o atributo es dado a Jesús desde la eternidad y hasta la eternidad incluyendo el presente. En estos tiempos el “Yo soy”, también llama a que salgamos de la esclavitud del pecado, ¿Cómo? El dice; • “Yo soy la Puerta” (Jn. 10:7-10) La puerta es el hueco que se hace en una pared, para entrar y salir. Pieza que cierra este hueco. Entrada o salida libre. “Puerta” se usa metafóricamente del medio de El. Al Jesús decir yo soy la puerta de las ovejas, nos quiere decir que sólo a través de El podemos entrar al redil y también a través de él se puede salir a pastos frescos. El redil, o lugar preparado para el cuido de las ovejas, de las ovejas, es el reino de Dios que está entre nosotros. (ver Mateo 3 :2). Todo aquel que entra por la puerta que es Jesús llega a este redil, o sea la vida eterna. ¿Qué son los pastos frescos que ha de encontrar el hombre (o la oveja) en este redil ? El salmista dice en el Salmo 16 :6, 11. “Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, y es hermosa la heredad que me ha tocado. Me mostrarás las senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre.” • “Yo soy” el Buen Pastor (Jn. 10 :11-18) El buen pastor su vida da por las ovejas. También dice yo conozco mis ovejas y las mías me conocen. Pongo mi vida por las ovejas. El pastor oriental pone nombre a sus ovejas y además las conoce por medio de ciertas características individuales. Así mismo el Señor Jesucristo conoce a todas sus ovejas por su nombre. Por eso él dice conozco mis ovejas. No hay nada que no sepa de ellas. El las guía, las restaura, las cuida cuando están enfermas o heridas y las protege del lobo feroz que es el diablo. • “Yo soy” el pan de vida (Jn. 6:25-40) Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto y tuvo hambre en el desierto, el Señor envió alimentos en una forma milagrosa. Dice la Escritura que les envió “Maná” del cielo. Mas la misma Palabra dice que no sólo de pan (alimentos, carnes)vivirá el hombre, mas de toda la palabra que sale de la boca de Dios. En nuestros tiempos el pan de vida, Jesús nos satisface en ambos sentidos, nos da alimento de cada día y es la Palabra viviente que satisface al alma y al espíritu, Jesús dice, “el que a mi viene, no tendrá hambre”. Jn. 6:35. • “Yo soy” la luz del mundo (Jn. 8 :12). Uno de los mandatos que el Señor Jesús le dejó a su pueblo, fue que fuera luz del mundo (Mateo 5 :14-16). El que tiene a Cristo, tiene la luz, y no anda en tinieblas. Las tinieblas mencionadas en Juan3 :19, son aquellas que no permiten que el hombre interior (el alma ) pueda verla realidad de la Palabra de Dios. (ver lo que dice en los versos (20-21). “¿Qué es la luz ? Energía radiante que permite la visión de los objetos”. Cuando Jesús dice “Yo soy la luz del mundo”. Se refiere a que él es la persona que ilumina a guía. Eso es lo que él dice a la iglesia, somos personas con la luz de Cristo. Dice en 1 Jn. Cap. 1:5-7que debemos andar en luz, porque Dios es luz. Debemos guiar al hombre a conocerla luz que es Cristo. Fue en un inmenso rayo de una refulgente luz, que Jesús se le reveló a Pablo (Hechos 9 :3). Hablando de la nueva Jerusalén Juan dice en Apoc. 21 :23 “Y la ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.” El Cordero es Jesucristo, la luz del mundo. • “Yo soy” el camino, la verdad y la vida (Jn. 14:6) Hablemos del camino—Franja de terreno para transitar, construida expresamente o formada por el uso. Una franja es una banda o una tira. Diríamos que es algo estrecho. La Biblia dice que hay dos caminos por los cuales el hombre transita. Uno es el camino estrecho y otro el camino ancho. El camino estrecho y otro el camino ancho. El camino es estrecho aquel que nos lleva al cielo (Mateo 7:14), así mismo hay un camino ancho que conduce a la perdición (Mateo 7:13). La Biblia dice que “Hay caminos que al hombre le parecen derecho, pero su fin es camino de muerte.” Pero hablemos de aquél camino que lleva a la vida eterna, Jesucristo. El dice que a través de ese camino es que se llega al Padre, o sea hasta el mismo cielo. No hay otro mediador entre Dios y los hombres, no hay otro camino a seguir. Hablemos de la verdad — ¿Qué es la verdad?, preguntó Pilato a Jesús, pero aún así lo crucificó a petición de la turba. Jesús dice en Jn. 8:32 “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” En el verso 36 de ese mismo capítulo dice “y si el Hijo os libertare seréis verdaderamente libres.” Libres del pecado y de la condenación eterna. Aquí se refiere a la libertad del espíritu. Todo aquél que ha recibido a Jesús a conocido la verdad y por ende es libre. Cristo nos hace libres. Cristo es la verdad. Hablemos de la vida… ¿A quién no le gusta la vida? Nadie quiere morir. Todos hacemos planes parar los próximos cien años porque no queremos morirnos. Pero ¿qué es la vida? Es el estado de actividad o funcionamiento de un órgano o de un ser orgánico. Pero hablando en términos espirituales no es así, ya que la persona que no tiene a Cristo está muerta en sus delitos y pecados. O sea que existe, pero no vive, que son dos aspectos diferente. Si vamos al capítulo37 de Ezequiel donde se narra un suceso muy interesante sobre un valle donde lo que había eran huesos secos, podemos ver como al final el Señor les dio aliento de vida y los organizó en un grande ejercito. Comparando la existencia con la vida, podemos verlos aún en la misma máquina por la cual nos estamos comunicando. La máquina existe, pero no tiene vida. Más yo que estoy del otro lado de ella misma, siento la vida fluyendo en mi porque Cristo vive en mi y es su Santo Espíritu el que meda la sabiduría para poder utilizar esta máquina y llevar la Palabra de Dios a través de la misma. Tal vez tu mismo que estas leyendo este escrito no tenga a Cristo en tu corazón en estos momentos, pues amigo mío yo te comparo a la máquina que estas usando, existes pero no vives. Hay muchos en este mundo que adoran imágenes. Estas existen pero no tienen vida. No así nuestro Cristo de la gloria que es real y vive y nos da vida en abundancia. Podemos sentirlo en nuestro diario vivir como aquél acompañante que todo ser humano desea tener, el amigo que nos conduce con su luz admirable y siempre nos alienta. Jesús es la resurrección y la vida, por esto él dice en Juan 11 :25 “el que cree en mi aunque esté muerto vivirá.” Gloria a Dios. • “Yo soy” la vid verdadera (Jn. 15:1-8) ¿Qué es la vid? Arbusto trepador. Sarmentoso, de tronco torcido, cuyo fruto es la uva. Jesús dijo, “yo soy la vid”, y ustedes los pámpanos. El pámpano es el sarmiento tierno de la vid. Jesús dice que nosotros no podemos hacer nada separados de él. Siendo Dios el labradores el que nos limpia para que llevemos mucho fruto. Mientras nos mantengamos unidos a la vid verdadera, no seremos pámpanos sin fruto, por eso es necesario mantenernos firmes en Cristo, quién es la vid verdadera. El dice que si permanecemos en él, todo lo que le pidamos al Padre será hecho. La vid es la que le da la savia a los pámpanos. Ella es la que recoge el alimento que produce la tierra y esta lo pasa al pámpano. Jesús dijo, el Padre y yo uno somos. Y todo lo que él está haciendo por el hombre es por obediencia al Padre. Todo lo que recibió del Padre eso nos dejó, por eso nos dice que debemos ser uno con él como él es uno con el Padre. Cristo es la vid verdadera que alimenta nuestra alma. Amado amigo y hermano, luego de examinar concienzudamente estas características y/ atributos de Jesús, ¿quieres recibirlo como tu salvador, quieres acercarte más a él ? El te dice en este mismo instante: “Yo soy tu puerta, Yo soy tu buen pastor, Yo soy tu pan de vida, Yo soy tu camino, tu verdad y tu vida Yo soy tu vid verdadera, que alimenta tu alma” Amigo, hermano, eres libre de escoger. No olvides, que al conocer la verdad, esta te hará libre. QUE DIOS TE BENDIGA.

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