“Al lujurioso le tira tanto el propio deseo que se
convierte en un Absalón”. 2/Samuel 14:24-15:13

Absalón era uno de los hijos del rey David, y significa “padre de paz”, pero él no piensa en paz, sino en promover disturbios, ya que intentó apoderarse ilegítimamente del trono de Israel. La espada profetizada por Natán contra la casa de David había actuado entre sus hijos (Absalón asesinó a su hermano Amnón.)Tan pronto como Absalón es restaurado a su lugar en la corte, ya desea verse en el trono. Si hubiese tenido sentido de gratitud, habría procurado comportarse con su padre lo mejor posible. Le dio muestras falsas de gran respeto y anhelo de búsqueda de su favor, pero la intención velada era buscar una oportunidad para suplantarle. Primero Joab, un hombre de estado, buscó que perdonaran a Absalón, para que volviera del destierro en el territorio de su abuelo (Gesur), y luego le quema los campos a Joab, como medio de extorsión para volver a estar dentro de los consejeros reales. 2 Sam 14:30-33.
• Este espíritu de Absalón se encuentra o trabaja en toda iglesia, matrimonio, familia, equipos ministeriales, ministerios reconocidos, en nuestro trabajo, etc. Es el espíritu de rebeldía y deslealtad, que divide matrimonios, familias, iglesias, sembrando lágrimas y contiendas.
• Si queremos vacunarnos:preventivamente de este mal, y ahorrarnos divisiones, lágrimas, pleitos y otras malas cosas, debemos considerar detenidamente este tema, necesitamos conocer las armas que el enemigo usa. Ver 2 Samuel 15, donde Absalón se subleva. Comienza a hacer ejercicios militares “inocentes”, ya que anda con carros y caballos, cosas que trajo de la casa del abuelo, pareciendo así un personaje importante, mientras David andaba en mula (pareciendo despreciable). Esto alimentaba su fantasía y necio orgullo. David no percibe estas oscuras intenciones. Quienes saben obedecer como es debido, sabrán mandar como es justo. David había cumplido esto al pie de la letra, Absalón no. Son verdaderamente buenos los que lo son en su propio lugar, no los que intentan hacer ver lo buenos que serían si ocupasen el lugar de otros.
• Absalón quería ser juez (15:4), el que debió ser juzgado y sentenciado a muerte por asesino: ahora anhela juzgar a otros, tiene la desvergüenza de ambicionar ser juez de los demás. En ocasiones, es cosa corriente que los menos aptos para un cargo sean los más ambiciosos, mientras que los mejor calificados son los más modestos y menos confiados en si mismos. Absalon quiso ganar terreno con el pueblo para ello:
• Se recomienda a si mismo:
1. Como muy diligente: “no tienes quien te oiga de parte del rey” (15:3). Algo así como que el rey se está ocupando de tantas cosas que no tiene como atenderte, pero si llega Absalón a ser rey, las cosas serán diferentes. El ambicioso y sedicioso, tiene siempre reproches
2. Como muy interesado en los asuntos del pueblo:
3. Como muy humilde: (v.5).
• La conspiración llegó y veamos cómo actúa el espíritu de Absalón:

1) El Espíritu e mueve en alguien que está cerca y relacionado contigo.
Absalón era hijo de David
Es decir, que si estás en el liderazgo, afectará a alguien que está muy cerca tuyo. La división de una familia, de una iglesia, o de un país, surge desde adentro, no viene del exterior. La conquista viene desde afuera. Si estás batallando más de la cuenta con la amargura, los pleitos continuos, en lo familiar o con tus colaboradores, debes cuidarte.
Tenemos el caso de uno de los hijos de Noé. Después del diluvio, Noé se emborrachó con el fruto de su viña, y en ese estado se desnudó. Uno de sus hijos, Cam, denigró a su padre al divulgar esa falta. Era en extremo serio, porque su papá era la autoridad familiar, el gobierno civil del mundo y la autoridad espiritual, porque Dios se revelaba a este hombre. Un hijo es alguien muy cercano. Otro caso ejemplificado fue cuando María y Aarón tuvieron celos de su hermano Moisés, a causa del trato especial que Dios tenía con él. La tercera carta de Juan, nos presenta a Diótrefes, que de alguna manera había tomado por asalto el liderazgo de una pequeña obra misionera que dependía de la iglesia de Efeso. Con exceso de poder, impedía a Gayo ejercer su ministerio pastoral, y a Juan el apostólico. Diótrefes era alguien cercano a ambos.
En Juan 18:3-5 vemos que una compañía de alguaciles, con linternas, antorchas y espadas van a arrestar a Jesús, cuando podían haberlo hecho en otro momento y lugar. A su vez, podemos leer Mateo 26:47-50, donde Judas besa a Jesús cuando lo saluda con: “¡Salve Maestro y le besó!” y la respuesta fue:“amigo, ¿a qué vienes?”.
Pablo fue abandonado por Demas quien se fue tras el mundo, y Alejandro el calderero le causó muchos males, siendo personas muy cercanas al apóstol. Himeneo y Alejandro son mencionados en 1 Timoteo 1:19-20, quienes fueron entregados a Satanás para que aprendan a no blasfemar.

2) El enemigo intenta usar este Espíritu sobre ministerios sanos:
Si vos ves una iglesia sana que está moviéndose en el poder del Espíritu, dalo por hecho que el enemigo hará todo lo posible para romper la unidad, usando el espíritu de Absalón en contra de este ministerio. Esto pasó en el A.T. con Acán quien tomó de Jericó lo que era maldito. Lo mismo pasó en los albores de la iglesia cristiana con Ananías y Safira, fingiendo y mintiéndole a Dios. La iglesia ya no fue la misma. O con Nadab y Abiú en los comienzos del oficio sacerdotal levítico.
La “conspiración” corre bajo la superficie silenciosamente, subterráneamente, y no se ve en un principio. Todo aparenta estar bien. Es como una tormenta que se va formando, y de repente te tira el agua torrencialmente. La corriente de disensión y rebeldía siempre sigue un “patrón” o “modelo”. Es un germen, bacteria, o virus que ataca las células sanas, y cuando entra en ellas se alimenta para hacer crecer lo malo y reproducir lo enfermo.
La corriente de disensión y rebeldía siempre sigue un “patrón” o “modelo”. Es un germen, bacteria, o virus que ataca las células sanas, y cuando entra en ellas se alimenta para hacer crecer lo malo y reproducir lo enfermo. ¿Ud. sabía que hay una gran diferencia entre sujeción y obediencia? La sujeción es interna y es exigible por Dios siempre en un 100%, pero la obediencia es externa y tiene sus excepciones, como el caso de las parteras hebreas en Exodo 1, Daniel y sus amigos, etc. Daremos un ejemplo inventado:
Juancito se convirtió en cristiano, y tiene un gozo desbordante y está inquieto con hacer algo, porque tiene deseos de servir. Su fidelidad y corazón servicial lo llevan a pedir una escoba y se dedica a barrer el templo, luego de tanta dedicación se lo pone a cargo de todos los que barren el templo. Conforme avanza se convierte en un blanco de interés para el enemigo. La persona comienza a creer que es maravillosa y que es lo mejor que Dios le ha dado a esa iglesia, y a lo mejor es verdad. No se da cuenta que puede ser la víctima del espíritu Absalónico. El enemigo siempre va por el liderazgo. Comienza a trabajar en la mente de esa persona, sembrando la semilla de la discordia y la contienda. A veces comienza con una desilusión o un desánimo con el liderazgo presente. Por ejemplo, empieza a decir que la predicación es monótona, que está cansado de oír siempre la misma voz y dice, “¿qué te pareció la reunión de ayer?” Fulano está haciendo mucho hincapié en tal tema, estoy muy preocupado, ¿estará siguiendo lo que el Señor nos quiere decir? Si esto sigue su curso, traerá mucho daño a la iglesia o cualquier otro ministerio que comience. “Pues todo lo que el hombre sembrare, esto también segará…” Gálatas 6. “Viste fulano, me parece que las cosas no le van bien porque sospecho…” El fluir del Espíritu se interrumpe con la contienda, y lo notable es que se deja de tener fruto. ¡Seamos libres de este mal!
Puede ocurrir cuando un esposo decide algo y la esposa lo resiste por no estar de acuerdo, y llega a hacerlo en forma pública ante los hijos, y esto es grave, es falta de sujeción. Otro caso grave es el esposo autoritario que se niega a amar a su mujer.

3) Nunca es una persona con intenciones malvadas la que opera con este espíritu.
Nadie se levanta a la mañana con el deseo de hacerle la vida imposible a su padre, al pastor, a su guía, al jefe del trabajo. Son personas buenas que tienen deseos de ser usadas por Dios, que tienen un celo por el reino de Dios, y el enemigo las atrapa con el engaño, y a veces comienza con una herida no sanada. En 2 Corintios 2:11 dice: “…para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros, porque no ignoramos sus maquinaciones”. Si somos personas maduras, nos daremos cuenta que el enemigo tiene planes para arruinar nuestras vidas. Cuanta más autoridad tengas dentro de la iglesia, más querrá Satanás engañarte por la influencia que ejerces. Hay tres razones por las cuales te ataca:
a. Para dividir la iglesia.
b. Para quitarte de la batalla.
c. Para trabajar a largo plazo.
Ya que si siembra en ti hoy la semilla del espíritu de Absalón en tu liderazgo presente, cuando el Señor te levante, vas a cosechar la semilla de este espíritu. Si construimos una casa con materiales defectuosos, con contiendas y críticas, esa casa un día caerá sobre nuestras cabezas.
La contienda es una de las armas más poderosas, si Satanás logra meterla en la iglesia, la destruirá. En 2 Timoteo 2:24-25, se nos dice como deberíamos ser los siervos del Señor. Si te das cuenta que no estás creciendo últimamente y te parece que el enemigo puede hacer con vos lo que quieras, deberías examinarte para ver si el espíritu de Absalón entró en ti. La conspiración siempre comienza en secreto, a escondidas.

4) Cuando todo marcha bien:
Te agarra la complacencia, comenzáis a hacer “la plancha”. Esto fue lo que pasó con David antes de caer con Betsabé, él se quedó en casa mientras su gente iba a la guerra. Cuando descansas más de la cuenta, es cuando el diablo entra a tallar con más fuerza. “Ya no es necesario que lea tanto la Biblia, me puedo mantener en forma con menos”. Cuando todo está en paz, viene la conspiración de Absalón. David tenía una confianza ciega en él. Cuando las iglesias se dividen, lo hacen a través de personas en la cual el pastor confiaba plenamente, tal vez el mejor amigo, hasta el co-pastor. Absalón comenzó organizando su propio ejército, unos pocos carros y caballos y unos 50 hombres, besaba a las personas, les prodigaba cuidado y afecto para ganar sus lealtades. “Así robó el corazón de Israel”. Un siervo fiel, siempre construye y edifica lealtad al líder, nunca a sí mismo. Absalón perdió su espíritu de siervo, se hizo egoísta y rebelde.

5) La deslealtad:
Se desarrolla en el tiempo y pasa por varias etapas. Un ejemplo es cuando uno lleva una gran idea al pastor y este aporte no se cristaliza por no ser viable, o por no ser el momento. La persona se siente rechazada, y no se da cuenta que lo que no anduvo fue tan solo su idea, pero la persona lo toma como algo muy personal, y va herido a su casa y se lo cuenta a su mujer: “Después de tanto sacrificarme, el Señor me ha dado una idea y me dicen que no sirve”. La herida se ahonda.

6) La herida:
Una herida es la primera semilla que lleva a la frustración y al descontento. Ahora siente frustración interna porque no puede hacer lo que él quiere. Va sintiendo que está fallando de alguna manera a la visión que Dios le ha dado. Con el tiempo, el herido comienza a hablar con otros sobre su idea. “¿Tu qué piensas de esto? ¿No es una buena idea? Pero ¿sabéis lo que el pastor me respondió cuando se lo propuse?…..”. Seguramente se encontrará con personas que le den cabida diciendo: “Pero escucha, esa es la mejor idea que me han contado. ¡No puedo creer que el pastor no lo haya aceptado! Probablemente no está orando lo suficiente, y ya no es sensible a la voz del Espíritu”. Allí se desarrolla el espíritu de Absalón.

7) El primer paso del espíritu de Absalón:
Cuando Dios levanta un ministerio en algún sitio, El da la visión de ese ministerio a través del liderazgo. Y el liderazgo que Dios pone allí ve todo el cuadro, no solamente la visión. Ve las finanzas, las habilidades, y todo lo que se puede hacer con este ministerio. Ahora si viene una persona interesada a decirle al pastor sobre tal o cual visión determinada, y este responde: “Mirá, ahora no se puede..” Esa persona puede que diga: “Vaya, el pastor no ama las almas, me ha dicho que no, que no se puede…¿cómo puede amar las almas y decirme ahora que no está interesado en esta campaña evangelística?” Pero, ¿qué pasa realmente? el interesado ve únicamente su área de responsabilidad, mientras que el liderazgo ve todas las áreas de trabajo y las mide con la visión que Dios le ha dado. Y así comienza el clamor de Absalón: “Si sólo yo fuese puesto por juez, haría justicia”. La persona comienza a pensar: “Si el Señor me levantase a mi, yo podría poner en marcha esta visión que Dios me ha dado…” aquí comienza a trabajar el espíritu de Absalón.

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